El té y Japón tienen una relación muy íntima que se remonta a más de mil años. Como explicamos en Origen y evolución del té en Japón (desde el año 729 hasta nuestros días), aunque esta bebida fue importada de China, Japón supo apropiársela a su territorio y desarrollarla según sus propias costumbres. A lo largo de los siglos, construyó sus casas de té e inauguró la ceremonia del té, consumió su té en sus propios cuencos hechos a mano e hizo de esta bebida una parte integral de su propia cultura.

Las múltiples virtudes del té

Antes de ser consumido por su sabor y como bebida de placer, el té fue primero una bebida considerada por los monjes y los samuráis como una medicina. El primer libro folclórico japonés que menciona el té se titula (Mantenerse sano bebiendo té verde).

Sin embargo, entre los tés verdes, el té matcha es el que más destaca por sus propiedades medicinales. Veamos lo que realmente puede hacer por nuestra salud.

Al contener 137 veces más catequinas que otros tés verdes y estar dotado de aceites esenciales, taninos, compuestos fenólicos y enzimas, el té matcha tiene muchas virtudes. Refuerza el sistema inmunitario, combate el colesterol y también previene enfermedades inflamatorias y neurodegenerativas como el Alzheimer, pero también el cáncer. También se dice que ayuda a combatir el envejecimiento de la piel, por lo que es un muy buen aliado antiedad.

Sin embargo, sus beneficios no se limitan a los mencionados anteriormente, ya que favorece la concentración y la memorización. Por tanto, cabe imaginar que el té matcha no se limita a un uso preventivo contra las enfermedades y el envejecimiento, sino que puede utilizarse en ámbitos mucho más amplios.

En el caso de la memorización, es fácil imaginar a un estudiante utilizando el té matcha para ayudarle a aprender fechas clave, una historia concreta o incluso una técnica específica de su campo de actividad. Lo mismo ocurre con la concentración. Hoy sabemos que mantener la concentración es algo muy difícil de hacer cuando las redes sociales y los anuncios intrusivos se inmiscuyen en nuestro espacio de la vida cotidiana. Por eso es complicado mantenerse concentrado al 100% en una tarea, pero ahora sabemos que con prácticas como la meditación es posible aumentar la concentración y sería una pena privarnos de una de estas técnicas que es el consumo de té matcha, para quien lo necesite, claro.

Pero cuidado, aunque el té matcha tenga muchas ventajas, no hay que caer en el exceso y el consumo excesivo. Beber demasiado sería sinónimo de una sobredosis de vitaminas A, C y E. Por lo tanto, evite beberlo todos los días y prefiera un ritmo alternativo de 2 a 3 días para los grandes consumidores.